La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado nuevas directrices para el tratamiento no quirúrgico del dolor lumbar crónico primario en adultos en centros de atención primaria y comunitaria. Aunque las directrices son encomiables, carecen de orientación sobre cuándo sospechar y cómo evitar pasar por alto causas secundarias importantes del dolor lumbar.