El envejecimiento es un factor de riesgo importante para diversas enfermedades, por lo que la traducción de la investigación sobre el envejecimiento a aplicaciones prácticas está impulsada por la necesidad insatisfecha de opciones terapéuticas clínicas existentes. Los esfuerzos de investigación básica y traslacional están convergiendo en una etapa crítica, lo que genera conocimientos sobre cómo se utilizan los mecanismos fundamentales del envejecimiento para identificar geroprotectores o terapias prometedoras. Esta revisión destaca varias áreas de investigación desde una perspectiva clínica, incluida la focalización de células senescentes, el alivio del envejecimiento inflamatorio y la optimización del metabolismo con metabolitos o precursores endógenos. Refinar nuestra comprensión de estas áreas clave, especialmente desde el ángulo clínico, puede ayudarnos a comprender y atenuar mejor los procesos de envejecimiento y mejorar los resultados generales de salud.