Se cree que la transición de una obesidad metabólicamente sana al desarrollo de disfunción inmunometabólica asociado a la obesidad se desencadena por una pérdida de la integridad funcional del tejido adiposo. Si bien los adipocitos maduros son las unidades funcionales primarias que llevan a cabo la partición de lípidos en el tejido adiposo para promover el equilibrio energético de todo el cuerpo, están respaldados por una colección heterogénea de células no adiposas en la porción estromal-vascular. Esta revisión narrativa pone el foco en el papel que desempeñan estas células no adiposas en la salud y contextos patológicos dentro tejido adiposo.