En este trabajo, que explora la genética de la anorexia nerviosa (AN) y el impacto de la selección evolutiva en la misma, los autores encontraron 22 loci superpuestos entre la AN y el IMC, y 9 loci entre la AN y la edad de la menarquia, con 7 de estos no asociados previamente con la AN. En conjunto, los hallazgos contribuyen a la comprensión de la base genética de la anorexia nerviosa. En última instancia, un mejor conocimiento de los orígenes biológicos de la anorexia nerviosa puede ayudar a identificar procesos biológicos específicos y facilitar la intervención temprana en individuos que corren mayor riesgo.