Además de sus efectos cognitivos y motores más estudiados, las enfermedades neurodegenerativas también se asocian con alteraciones de la función autónoma (la regulación de los procesos fisiológicos involuntarios). Estas alteraciones autónomas se manifiestan de diferentes maneras y en distintas etapas según la enfermedad específica. Las redes neuronales responsables de la regulación autónoma en el cerebro y el cuerpo presentan características que las hacen particularmente susceptibles a la propagación priónica de la agregación proteica, implicada en las enfermedades neurodegenerativas. Específicamente, los axones de estas neuronas (tanto en las redes periféricas como centrales) son largos y poco mielinizados, lo que los convierte en objetivos preferentes para la agregación proteica patológica. Esta revisión narrativa explora la cuestión de forma pormenorizada.