Las células T con receptor de antígeno quimérico (CAR) han sido aprobadas para su uso en pacientes con neoplasias malignas de células B o mieloma múltiple recidivante o refractario, pero la eficacia contra la mayoría de los tumores sólidos sigue siendo difícil de alcanzar. Los datos limitados de imágenes y biopsias de los ensayos clínicos en este entorno siguen obstaculizando la comprensión, lo que requiere una dependencia de modelos preclínicos imperfectos. En esta revisión se explora el tema en profundidad.