La enfermedad de pequeños vasos cerebrales (SVD, por sus siglas en inglés) es un trastorno vascular que aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y demencia y se diagnostica mediante resonancia magnética cerebral. La prevención primaria y el tratamiento secundario actuales de la SVD se centran en las intervenciones en el estilo de vida y el control de los factores de riesgo vascular, incluida la reducción de la presión arterial. Sin embargo, estas intervenciones tienen efectos limitados, una proporción de personas con SVD esporádica no tienen hipertensión y la SVD muestra fuertes bases familiares y genéticas. Aquí, se describe la creciente evidencia de que la disfunción de las células endoteliales cerebrales es un mecanismo clave de la SVD.