La investigación sobre el papel del lisosoma como orgánulo terminal en la autofagia y en la comunicación con otros orgánulos en el músculo esquelético está en sus primeras etapas. En este trabajo de revisión narrativa los autores exploran la hipótesis que el lisosoma puede adaptarse positivamente al ejercicio para mejorar la eliminación de cargas, como mitocondrias disfuncionales, dentro del músculo, lo que representa una terapia importante para la homeostasis proteica en el envejecimiento y el desuso muscular.