Aunque la oxitocina (OT), un neuropéptido hipotalámico altamente conservado evolutivamente, puede influir en las funciones cognitivas, emocionales y sociales, y puede tener potencial terapéutico en trastornos con disfunción social, aún no está claro cómo actúa. Este trabajo de revisión intenta arrojar luz sobre dicha cuestión.