En nuestra sociedad sedentaria y sobrealimentada, están aumentando exponencialmente una serie de trastornos metabólicos comunes, entre ellos la diabetes tipo 2, la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica y la esteatohepatitis. Si bien los macronutrientes afectan directamente al metabolismo y la bioenergética, nuevas evidencias implican a las células inmunes como sensores críticos de señales nutricionales y reguladores importantes de la homeostasis metabólica. Esta revisión se centra en la respuesta de las células mieloides y los linfocitos innatos a las señales dietéticas, sus interacciones de regulación cruzada y sus funciones en el control metabólico normal y disfuncional.