En este estudio en modelos de ratones modificados genéticamente se evidenció que la inhibición de la activación de AKT en osteocitos, resulta en un aumento de la osteocina lipocalina-2 (LCN2) que pasa a la sangre y cual que actúa en el tejido adiposo suprimiendo la lipogénesis, lo que resulta en una mayor sensibilidad a la insulina en estos ratones.