Los macrófagos están presentes con alta frecuencia en la mayoría de los tipos de tumores sólidos, y su abundancia relativa se correlaciona negativamente con las respuestas a la terapia y los resultados de supervivencia. Los macrófagos residentes en los tejidos están altamente ajustados para integrar señales del nicho tisular, y múltiples factores dentro del microambiente tumoral (TME) llevan a los macrófagos a estados de polarización que favorecen la supresión inmunitaria, el crecimiento tumoral y la metástasis. Estos diversos estados funcionales están respaldados por una reconfiguración extensa y compleja del metabolismo de los macrófagos asociados a tumores (TAM). Esta revisión narrativa explora en profundidad la cuestión.