Los supervivientes de una enfermedad crítica experimentan una morbilidad significativa, una reserva fisiológica reducida y complicaciones de salud que persisten durante mucho tiempo después de la supervivencia. En este trabajo los autores proponen estrategias para promover la recuperación en la unidad de cuidados intensivos mediante ejercicios personalizados, nutrición e intervenciones con fármacos anabólicos.