El equilibrio de los estados redox es crucial para mantener la homeostasis fisiológica. Durante décadas, la atención se ha centrado principalmente en el concepto de estrés oxidativo, que interviene en el mecanismo de casi todas las enfermedades. Sin embargo, hay pruebas sólidas que demuestran que el estrés reductivo, el otro lado del espectro redox, desempeña un papel fundamental en el desarrollo de diversas enfermedades, en particular las relacionadas con el metabolismo y la salud cardiovascular.