El envejecimiento es un proceso biológico complejo en el que la disminución gradual de la aptitud fisiológica aumenta la susceptibilidad a enfermedades como los trastornos neurodegenerativos y el cáncer. La senescencia celular, un estado de detención irreversible del crecimiento celular acompañado de un deterioro funcional, ha surgido como un factor fundamental del envejecimiento. En esta revisión, se analiza cómo la pérdida de heterocromatina, el desgaste de los telómeros y el daño del ADN contribuyen a la senescencia celular, el envejecimiento y las enfermedades relacionadas con la edad al provocar inestabilidad genómica, inmunidad innata e inflamación. También se analizan cómo las estrategias terapéuticas emergentes podrían restaurar la estabilidad de la heterocromatina, mantener la integridad de los telómeros y aumentar la capacidad de reparación del ADN, y así contrarrestar la senescencia celular y las patologías asociadas al envejecimiento. Finalmente, se describen los desafíos de investigación actuales y las direcciones futuras destinadas a comprender mejor y retrasar el envejecimiento.