Carta al editor que explica el caso de un hombre con 55 años, hipercolesterolemia familiar heterocigótica, múltiples intervenciones coronarias percutáneas previas, intolerancia a las estatinas y obesidad, y cómo al añadir ácido bempedóico a su farmacología habitual (ezetimiba y fenofibrato y, posteriormente) evolocumab, sus niveles de LDL cayeron por debajo de 55 mg por decilitro y también bajo considerablemente sus niveles de HDL, aunque sin darse un contexto patológico que explicara este último aspecto más allá de las interacciones farmacológicas.