La PCSK9 se ha estudiado ampliamente como diana para la reducción de lípidos, ya que su inhibición aumenta el reciclaje de LDL-R en la superficie de los hepatocitos, lo que promueve el catabolismo de las partículas LDL. La PCSK9 puede sintetizarse en tejidos extrahepáticos, como el cerebro, el páncreas, el corazón y las células inmunitarias. Resulta interesante comprender si los efectos extrahepáticos observados cuando la PCSK9 se inhibe genéticamente mediante mutaciones naturales también se reflejan en la farmacología. Este trabajo explora la cuestión.