El encamamiento como paradigma experimental o como internación por razones médicas tiene consecuencias negativas para la salud cardiovascular. Los efectos de la inactividad severa son similares a muchos de los cambios que se experimentan con el envejecimiento natural, pero en una duración mucho más corta.
La función cardíaca se reduce, las arterias se endurecen, las respuestas reflejas neuronales se deterioran y las respuestas al estrés metabólico y oxidativo imponen una carga sobre el corazón y los sistemas vasculares. El efecto de estos cambios se revela en estudios de función integradora. La capacidad aeróbica se deteriora progresivamente con el reposo en cama y la tolerancia a la postura erguida se deteriora rápidamente.
En esta revisión, se analizan las similitudes entre el envejecimiento y el desacondicionamiento cardiovascular inducido por el reposo en cama. Los autores coinciden con muchas recomendaciones clínicas recientes de que la movilidad temprana y regular con una postura erguida reducirá la probabilidad de discapacidad asociada al hospital relacionada con el reposo en cama.