Durante una enfermedad crítica, la inflamación sistémica provoca cambios metabólicos específicos de cada órgano, sublimándose la función inmune en detrimento de tejidos periféricos que aportan los esqueletos de carbono para sustentar el anabolismo inmune, siendo el hígado un actor central en la redistribución del flujo energético. Si el efecto de la obesidad en el metabolismo sistémico y la supervivencia del paciente es paradójicamente beneficioso (debido a un mayor contenido graso y muscular) o no sigue siendo controvertido. Este trabajo explora dicha cuestión.