El dolor visceral es un problema clínico importante y una de las razones más comunes por las que los pacientes con trastornos gastrointestinales buscan ayuda médica. Las neuronas sensoriales periféricas que inervan el intestino pueden detectar estímulos nocivos y enviar señales al sistema nervioso central que se perciben como dolor. Existe una red de comunicación bidireccional entre el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso que media el dolor a través del eje intestino-cerebro. Las neuronas sensoriales detectan estímulos mecánicos y químicos dentro de los tejidos intestinales y reciben señales de las células inmunes, las células epiteliales y la microbiota intestinal, lo que produce sensibilización periférica y dolor visceral. Esta revisión se centra en la comunicación molecular entre estos tipos de células no neuronales y las neuronas en el dolor visceral.