Los estudios epidemiológicos han demostrado una clara asociación entre la obesidad y el desarrollo de varias neoplasias malignas distintas, siendo la adiposidad visceral excesiva una característica cada vez más frecuente en pacientes con cáncer que acuden a recibir una intervención terapéutica. Los ensayos clínicos y los metanálisis han ayudado a informar sobre la dosificación eficaz y segura de los agentes anticancerígenos tradicionales administrados sistémicamente en pacientes adultos con cáncer y obesidad, pero sigue habiendo mucho debate no solo sobre el efecto de la obesidad en las terapias moleculares e inmunitarias más novedosas, sino también sobre cómo definir y medir mejor la obesidad clínicamente. Esta revisión narrativa intenta arrojar algo de luz sobre estas cuestiones.