Las terapias basadas en GLP-1 cambiarán el tratamiento de la obesidad y sus comorbilidades, incluida la enfermedad hepática esteatósica en el futuro. Este trabajo supone una revisión muy completa y detallada sobre la temática. En palabras de los autores «la cuestión pendiente es el mantenimiento de la pérdida de peso; posiblemente el tratamiento farmacológico deba ser de por vida».