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Validation of the 2024 European Association for the Study of Obesity diagnostic criteria: A comprehensive assessment of obesity-related mortality risks

Investigadores: Xiao-Yue Liu, San-Yu Ge, Chen-An Liu, Bing Yin, Zhao-Ting Bu, Xin Zheng, Yue Chen, Xiang-Rui Li, Han-Ping Shi

Año publicación: 2025

Medio: Diabetes, Obesity and Metabolism

Este estudio validó un nuevo marco diagnóstico para la obesidad propuesto por la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO), comparando su eficacia predictiva frente a los criterios tradicionales de la OMS basados únicamente en el índice de masa corporal (IMC). Utilizando datos de la base de datos NHANES (1999–2018) con una muestra de 39,066 participantes y un seguimiento mediano de 141 meses, los investigadores evaluaron la relación entre este nuevo diagnóstico y los riesgos de mortalidad.

Limitaciones del IMC y el nuevo marco de la EASO

Tradicionalmente, la obesidad se ha diagnosticado con un IMC 30 kg/m², pero este parámetro no distingue entre masa grasa y magra ni considera la distribución de la grasa corporal, factores críticos para la salud. Los nuevos criterios de la EASO proponen una visión más integral al definir la obesidad mediante un IMC 25 kg/m² junto con un ratio cintura-altura (WtHR) 0.5 y la presencia de al menos una complicación médica, funcional o psicológica relacionada con la obesidad o IMC 30 kg/m².

Prevalencia y precisión diagnóstica

La aplicación de los criterios de la EASO reveló una prevalencia de obesidad del 63.04%, una cifra significativamente superior al 35.55% detectado mediante el criterio tradicional de IMC 30. En términos de precisión predictiva, el modelo de la EASO obtuvo un índice C de 0.5549, superando la capacidad del IMC tradicional (0.5265) para pronosticar resultados de salud adversos. Además, se desarrolló un estándar simplificado utilizando solo las cinco complicaciones de mayor prioridad (diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico y envejecimiento), logrando una precisión predictiva aún mayor con un índice C de 0.612.

Asociación con la mortalidad y riesgos específicos

El estudio demostró que la obesidad diagnosticada por la EASO es un predictor independiente y robusto de una menor supervivencia. Los pacientes clasificados bajo estos criterios mostraron un incremento significativo en el riesgo de mortalidad por todas las causas (HR 1.13), mortalidad cardiovascular (HR 1.48) y mortalidad por cáncer (HR 1.26). Es notable que el criterio tradicional de IMC 30 no logró predecir de forma significativa la mortalidad por cáncer, lo que subraya la superioridad de incluir el WtHR y las comorbilidades en el diagnóstico.

Graduación de la obesidad y factores mediadores

La investigación validó un sistema de graduación basado en el número de complicaciones, encontrando que el riesgo de muerte aumenta de forma progresiva con la severidad del grado, llegando a un riesgo 5.33 veces mayor en individuos con 6 o más complicaciones en comparación con aquellos sin ninguna. Asimismo, se identificaron factores nutricionales e inflamatorios que median la relación entre la obesidad y el pronóstico, destacando la albúmina sérica (10.3%) y el ratio albúmina-globulina como los principales mediadores.

Conclusión

El estudio concluye que los nuevos criterios diagnósticos de la EASO ofrecen una evaluación mucho más precisa y completa de los riesgos de salud asociados a la obesidad que el IMC convencional. Al integrar la adiposidad abdominal y las complicaciones clínicas, este marco permite una estratificación de riesgo personalizada y una identificación más temprana de individuos en peligro, lo que facilita intervenciones de salud pública y clínicas más efectivas para reducir la carga global de mortalidad relacionada con el exceso de peso.

Limitaciones

El estudio sobre la validación de los criterios diagnósticos de la EASO (European Association for the Study of Obesity) presenta varias limitaciones importantes que deben considerarse al interpretar sus resultados:

  • Naturaleza del estudio y causalidad: Debido a que el análisis se basa en datos de la encuesta NHANES, que tiene un carácter transversal (cross-sectional), no es posible establecer relaciones causales directas. Aunque los datos de mortalidad provienen de un seguimiento longitudinal, la exposición principal y las covariables se recolectaron en un único punto en el tiempo, lo que limita la capacidad de inferir causalidad.
  • Sesgo en la recolección de datos: La definición de las complicaciones se basó en datos autoinformados y exámenes físicos, lo que pudo haber introducido sesgos en la clasificación de los pacientes.
  • Falta de datos farmacológicos específicos: El estudio no pudo tener en cuenta los efectos de los medicamentos relacionados con la diabetes, ya que no se disponía de datos específicos en la base de datos. Esto es relevante porque dichos fármacos pueden influir significativamente tanto en el IMC como en los resultados de supervivencia.
  • Confusión residual: A pesar de haber ajustado el análisis por múltiples variables confusoras, los autores reconocen que todavía puede existir confusión residual que afecte la precisión de los resultados obtenidos.
  • Generalizabilidad limitada: La población del estudio (NHANES) representa a los adultos de los Estados Unidos y puede no representar plenamente a poblaciones globales diversas. Los autores sugieren que es necesario validar estos hallazgos en diferentes regiones y grupos étnicos para mejorar su aplicabilidad general.
  • Desafíos para el sistema de salud: Una limitación práctica mencionada es que la adopción de los criterios de la EASO aumenta significativamente el número de individuos diagnosticados con obesidad en comparación con el IMC tradicional. Esto representa un desafío para los sistemas de salud, especialmente en entornos de recursos limitados, debido al incremento potencial de pacientes que requieren manejo clínico.