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Why menstrual cycle irregularities belong in brain research

Investigadores: Carina Heller, Erynn Christensen, Elle M. Murata, Nicole Petersen, Kathleen Casto, Shae Datta, Bart Larsen, Hector Arciniega

Año publicación: 2025

Medio: Nature Medicine

El ciclo menstrual requiere una estrecha orquestación entre el cerebro y el cuerpo, y las irregularidades pueden ser tanto la causa como la consecuencia de una amplia gama de problemas de salud. Por esta razón, el ciclo menstrual es cada vez más reconocido como un indicador clave del estado de salud y del riesgo de enfermedad, funcionando como un «signo vital». La irregularidad del ciclo menstrual es altamente prevalente, afectando a casi una de cada seis mujeres, con estimaciones de hasta el 36%. Se refiere a desviaciones persistentes en la duración del ciclo o el flujo menstrual, fuera del rango típico de 25-30 días (mediana, 28 días). Puede manifestarse como amenorrea (ausencia), oligomenorrea (infrecuencia), polimenorrea (frecuencia) o patrones de sangrado anormales. Las irregularidades del ciclo menstrual no son meramente un factor de confusión, sino que reflejan distintos ritmos endocrinos, vías neurobiológicas y una vía para comprender la salud cerebral específica de cada sexo. A menudo, coexisten con afecciones de salud física y mental que son fundamentales en muchas áreas de la neurociencia. A pesar de su importancia, las personas con ciclos menstruales irregulares son rutinariamente excluidas de los estudios de investigación cerebral neuroendocrina. Esta omisión sistemática limita la comprensión de las interacciones entre el cerebro y las hormonas y descuida a una población que a menudo sufre resultados adversos para la salud, incluyendo un mayor riesgo de muerte prematura.